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PUESTA EN VALOR DEL EDIFICIO CASSARÁ

El Edificio Cassara resulta un ejemplo de rescate de un bien de alto valor patrimonial para la Ciudad de Buenos Aires, en el particular escenario urbano que es la Avenida de Mayo.

Las premisas fueron lograr una readaptación del Edificio a su nueva función de oficinas y salas de reunión, pero de jerarquía acorde con la original. El criterio de operación llevado a cabo para la rehabilitación y puesta en valor del edificio, responde a los criterios mas actuales, aconsejados por los organismos dedicados al estudio de la preservación patrimonial como son CICOP. Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio e ICOMOS.

Los trabajos realizados y el proyecto de Avenida de Mayo 1190 confirman la vocación de la Fundación Pablo Cassará y la Arquitecta Ana Maria Carrio por contribuir a la valoración del patrimonio arquitectónico de la Ciudad de Buenos Aires,

Ubicado en la esquina de Avenida de Mayo y Salta, conforma con el Teatro Avenida y el Hotel Castelar, un singular conjunto edilicio representativo del proyecto arquitectónico de la Avenida de Mayo. Fue construido en el siglo XX por los Andes Compañía de Seguros, ya que en los planos del Archivo domiciliario de Aguas Argentinas de 1902 ya aparece la obra iniciada, y es un claro ejemplo de las diferentes situaciones por las que fueron atravesando las áreas centrales de la Ciudad de Buenos Aires y sus edificios. Originalmente estaba destinado a vivienda de renta de categoría, con tres casas ocupaban sus tres plantas de aproximadamente 350 m2. La planta baja estaba destinada a locales comerciales. Las fachadas resueltas en un moderado y elegante estilo beaux-arts componían el paisaje tradicional de la Avenida de Mayo.

Hacia mediados del siglo, con los cambios operados en la organización de la ciudad, la Avenida de Mayo, pierde importancia y se inicia un proceso de deterioro y degradación que se va a ver reflejado en los propios edificios de la Avenida. Este edificio de viviendas se transformó en hotel con los consiguientes cambios, destrucción de elementos y partición de los espacios. Este proceso llevó a una degradación que llegó a una situación critica a fines del siglo XX, con el posterior abandono del edificio. Pervivió el Bar Iberia en planta baja, declarado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires como bar notable y Patrimonio Cultural de la Ciudad.


 

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Recuperación tipológica

El proyecto de intervención propuso la conservación tipológica del edificio a través de la recuperación especial del patio central. Se recuperó la idea original del proyecto de la época. Esta idea rectora fue potenciada con la incorporación de cerramiento vidriado transitable tanto a el de segundo piso, como en el nivel da terraza, garantizando de este modo, iluminación y ventilación natural en los distintos niveles y se dispone de la terraza para uso de expansión, utilizando la tecnología actual al servicio de la idea original del edificio.

Recuperación de la fachada

Restaurar esta fachada significo como principio básico, aplicación de métodos que aseguraran la preservación o colaboran a la recuperación de su originalidad, prolongando su vida útil, respetando el carácter y la identidad que imaginó pera su obra el autor de la misma como full testimonio de su época

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Reposición de ornamentos y premoldeados

Uno de los sectores más críticos en su estado de deterioro fue la tapa de la cornisa y de los frontis, los que presentaban tanto fisuras como microfisuras producto de las lluvias, algunas llegando hasta el nivel de los hierros estructurales. Los premoldeados y piezas ornamentales faltantes como ménsulas de balcones, balaustres, claves y ornamentos fueron repuestos respetando sus diseños originales. Fue necesaria la ejecución de moldes de siliconas generando las piezas a reponer.

Tratamiento de revoques

Para los revoques fracturados o desprendidos se tomaron muestras del revoque original se envió a Laboratorio para analizar y formular el revoque para que tenga la misma composición, granulometría y color original, de este modo se restauró fachada con materiales y técnicas originales de la época.

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Refuncionalización de los espacios

Este aspecto es el que completa la puesta en valor, ya que resulta fundamental el proceso de readaptación del edificio a una nueva función de oficinas y salas de reunión, pero de jerarquía acorde con la original. Para ello se tuvo especial atención en la tipología edilicia, y se volvió a abrir el patio central.

La refuncionalización se completó con la construcción de un salón de recepciones en la terraza, absolutamente construido en vidrio y estructura metálica liviana, incorporando el arte en forma de un mural realizado por el artista plástico Marino Santa María.

 

Este anexo al edificio histórico permite una apropiación del paisaje urbano de Avenida de Mayo, al mismo tiempo que conforma una quinta fachada, que ajusta las relaciones entre el edificio y su contexto.